1. ¿qué
ventajas tiene, frente a modelos de enseñanza más tradicionales, para los
alumnos?, ¿y para tu propio desempeño como docente?
PARA NUESTROS ESTUDIANTES:
En primer lugar,
podemos afirmar con total sinceridad que para nuestros estudiantes no hay
ninguna dificultad en el manejo de todos aquellos dispositivos electrónicos que
surgen día a día. Para ejemplificar con una situación frecuente sólo debemos
recordar aquel momento en que algún adulto de nuestro hogar se compró un
teléfono celular “super moderno”, lo más seguro es que acuda al niño o al joven
para pedirles que le ayuden a mirar cómo funciona, y al cabo de media hora,
este niño o adolescente ya sabe, tanto para qué sirve, como también, para qué
no sirve.
Todo lo anterior nos
demuestra que los niños y adolescentes de esta época no le temen a la
tecnología y mucho menos al aprender a utilizarla; en eso, nos llevan mucha
ventaja a los adultos, que nos hemos estigmatizado bajo la frase “la tecnología
me atropella”.
En segundo lugar,
tomaré como punto de partida la definición de competencias que se encuentra en
el material de apoyo y que dice, competencia “Es la capacidad o habilidad de efectuar tareas o hacer frente a
situaciones diversas de forma eficaz, en un contexto determinado. Y para ello
es necesario movilizar actitudes, habilidades y conocimientos al mismo tiempo y
de forma interrelacionada”.
Pues bien, si el
proceso de enseñanza – aprendizaje se direcciona para cumplir cabalmente con
esta definición, nuestros estudiantes se favorecerán totalmente ya que estarán
gozando de nuevas didácticas para aprender, didácticas que los enfrenten a un
mundo de realidades, realidades con certezas pero también con situaciones
problemas, que gracias a la educación basada en competencias, ellos tendrán la
posibilidad de aprender solucionar dichas situaciones, algo totalmente
diferente al sistema educativo anterior, que ofrecía una educación bancaria,
donde el gran protagonista era el maestro y las prácticas de enseñanza –
aprendizaje se limitaban al aula, sin tener en cuenta la realidad que se vivía
fuera de ella y de la escuela.
PARA MÍ COMO MAESTRO:
Por
lo anterior estoy consciente que la mayor ventaja de formar en las competencias
básicas, es la de exigirme para convertirme en un maestro que forme estudiantes
con capacidades que les permitan afrontar las complejidades del mundo como la
globalización, la inmediatez que ofrecen los medios de comunicación, las
exigencias sociales y el dominio de las tecnologías de la información y las
comunicaciones.
para
ello los docentes debemos estar preparados para cambiar la mirada sobre nuestra
labor y enfrentarnos a grandes realidades como la de que ya no somos los grandes depositarios del
saber, sino que nuestros niños, adolescentes y jóvenes aprenden diferente,
aprenden fuera de la escuela, aprenden de sus círculos sociales, aprenden de
los medios de comunicación.
Por
ello, como docentes debemos forjarnos, por más difícil que parezca, una
formación continuada, actualizada y al tanto de las innovaciones sociales y
culturales de nuestro contexto y de la misma humanidad.
¿qué
dificultades o inconvenientes presenta, frente a modelos de enseñanza más
tradicionales, para los alumnos?, ¿y para tu propio desempeño como docente?
PARA NUESTROS ESTUDIANTES:
Actualmente
las sociedades se dividen en cuatro grandes grupos, que clasificados
cronológicamente los podríamos definir como:
·
Generación Baby Bommers o generación
de los adultos mayores (1940-1953),
·
Generación Jones o generación de
adultos (1954-1969),
·
Generación X o generación de jóvenes
(1970-1981),
·
Generación Y o generación de
adolescentes (1982-1994) y,
·
Generación Z o generación de niños
(1994-2004).
Lo
anterior demuestra que nuestros jóvenes nacieron en una época totalmente
diferente a la nuestra, ahora que más decir de nuestros adolescentes y niños
que han nacido en una época más reciente y un poco más diferente a la de los
jóvenes.
Por
consiguiente se puede afirmar que en cada una de estas generaciones se ha se ha
vivido de manera diferente, y se ha adquirido el conocimiento de manera diferente, pues ya no se aprende sólo
en la escuela y a través del maestro, ahora se aprende del contexto y de todas
aquellas situaciones que se vivan en él. Lo peor de la situación es que muchos
maestros pretenden seguir formando en el siglo XXI, como fueron educados sus
abuelos, sus padres o ellos mismos, en épocas anteriores.
Por
otra parte, los vertiginosos cambios que se producen a diario en la humanidad,
han afectado sin lugar a dudas a cada individuo. En la actualidad los medios de
comunicación y en especial las redes sociales y los nuevos dispositivos
electrónicos para las comunicaciones, nos hacen enfrentar a un mundo veloz y
cambiante. Ahora bien, cuando los estudiantes se enfrentan a este tipo de
situaciones reales, muchos de ellos se ven desplazados por no poseer el acceso
a dichos medios o a dichos dispositivos que se nos presentan comercialmente,
como medios para sentirnos vinculados en un determinado grupo social.
PARA MÍ COMO MAESTRO:
Siempre
será un gran reto enfrentar los procesos de enseñanza – aprendizaje a medida
que va transcurriendo el tiempo.
Así
como han cambiado las formas de vivir y de aprender, también deben cambiar las
formas de enseñar y para lograr este cambio, como docente debo someterme a un
proceso de actualización constante, estudiando y apropiándome de herramientas
que surgen a diario como ayuda en mi labor.
Sin
embargo, este tipo de actualizaciones requieren de una inversión económica que
por lo general es muy elevada. Por ejemplo, en Colombia, una maestría en
educación puede costar alrededor de 20 a 25 millones de pesos, cantidad
considerable cuando el salario mínimo legal vigente del país está alrededor de
los 590.000 pesos mensuales. Entonces, una primer desventaja es la dificultad
para llevar a cabo un proceso de educación continuada.
Una
segunda desventaja que veo es la complejidad que existe frente al concepto de
competencia, ya que en el contexto colombiano, la palabra competencia parece venir del verbo competir, sin embargo, en el ámbito educativo competencia se refiere a ser
competente y para lograrlo, los docentes debemos poseer o desarrollar tres
cualidades, que en palabras del Doctor Carlos Eduardo Vasco Uribe, se describen
como:
1. Aptitud:
es decir, tener conocimientos declarativos y procedimentales.
2. Inclinación:
o sea buena disposición para llevar a cabo el proceso de enseñanza.
3. Sensitividad:
para detectar oportunidades para movilizar los conocimientos en acciones.
En
tercer lugar, puedo citar la siguiente situación, hay un gran número de
docentes que no aceptan el hecho de que no son competentes en su profesión y
deben pasar del creer saber al saber y del saber al hacer.
Ahora
bien, si el profesor no es competente en su labor, cómo puede pretender formar
alumnos competentes?
excelente, mucho contenido muy enriquecedor.
ResponderEliminarMuy claro, me encanto la forma clara de describir las competencias y como se están enfrentando los alumnos y los profesores a este nuevo modelo.
ResponderEliminarMe parece muy interesante la información, ahora bien, me gustaría saber cuales fueron tus referencias.
ResponderEliminarRealmente una educación por competencias resolverá el problema educativo de los países latinoamericanos?
ResponderEliminarhttp://www.scielo.org.mx/pdf/peredu/v28n111/n111a2.pdf
Clara la definición de educación por competencia, la actitud de los alumnos y sobre todo de los profesores quienes son los que tienen que tenerlo muy claro para desarrollarla.
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